Esclavos del e-mail

Las blackberry nos trajeron la dicha de poder recibir y enviar e-mail en todo momento y en todo lugar y la llegada del iPhone solo puede acelerar esta tendencia. Cada día procesamos decenas de mensajes que hay que responder cada vez con mayor premura al punto de convertirnos inconscientemente en esclavos del e-mail.
El e-mail, a diferencia del teléfono es un medio de comunicación asincrónico. No requiere que la contraparte esté disponible en el otro extremo. Sin embargo esta misma ventaja es la raíz del problema de sobrecarga de correos que estamos viviendo diariamente. Cada mensaje enviado se instala silenciosamente en el buzón de entrada del destinatario no importando cuan ocupado se encuentre.
El e-mail, a diferencia del teléfono es un medio que no asusta a las personas de personalidad introvertida o tímida. Muchas personas que no se atreverían a opinar en forma directa pueden hacerlo a través de este medio. Sin embargo esta misma ventaja es fuente de deshumanización en las relaciones entre personas al interior de las organizaciones. Un ejemplo de esto ocurrió recientemente en una importante empresa en que dos empleados que siempre habían interactuado sólo por email se dieron cuenta por accidente que trabajaban físicamente en el mismo piso del mismo edificio.
En algunas empresas norteamericanas se está produciendo un fuerte movimiento de resistencia a esta excesiva dependencia del e-mail y han declarado los "Free e-mail Fridays": nadie puede enviar e-mails los días Viernes. ¿ Demasiado drástico ? ¿ Podría Ud. sobrevivir a un día completo sin e-mail ?
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