EL RÉGIMEN PLUVIOMÉTRICO DURANTE  LOS VERANOS DE 1968/69  Y  1998/99.

 

José Vergara A. 1     Osvaldo Muñoz D. 2

 

 

RESUMEN

 

En este estudio se comparan los regímenes pluviométricos de los veranos de 1998/99 y 1968/69, dos de los años más secos de los últimos 60 años, encontrándose que en promedio, las cuencas entre Canutillar y el Cachapoal  presentaron 288 mm de precipitación menos durante el verano 1998/99, que durante el verano 1968/69. Este déficit en precipitaciones en la Zona Sur ocasionó un déficit en la disponibilidad de energía hidráulica durante el verano de 1998/99 superior a 1000 GWh.  La distribución mensual de lluvias durante el verano de 1998/99 fue poco favorable porque éstas sólo ocurrieron a fines de la temporada de verano (marzo de 1999), desarrollándose una secuencia de cinco meses anormalmente  secos. Al invierno seco de 1968 le siguió un verano lluvioso, mientras que lo opuesto ocurrió durante el año 1998, donde posteriormente al invierno seco de 1998 le continuó uno de los veranos más secos del registro histórico.

Durante el verano de 1998/99 se presentaron condiciones anticiclónicas anormalmente intensas, impidiendo el paso de sistemas de mal tiempo a la Zona Sur del país, desarrollando condiciones extremadamente secas y calurosas, principalmente en las Regiones VII y VIII. Esta diferencia en las condiciones sinópticas, observadas entre los dos años extremos, permiten explicar las precipitaciones observadas.

 

 


1.   INTRODUCCIÓN.

 

Las diferencias entre las precipitaciones ocurridas durante los años secos de 1967 y 1998, con 306 y 220 cm de nieve precipitada en la cuenca del Aconcagua respectivamente (Vergara, 1998), no permiten explicar del todo el impacto que la última sequía del siglo pasado tuvo sobre el sistema hidrológico en general, e hidroeléctrico en particular. Dado que usualmente los estudios hidrológicos se concentran en el período de invierno, donde precipita cerca del 70% de la precipitación anual, no toman en cuenta las precipitaciones que ocurren fuera del período invernal. Estas últimas precipitaciones, que en promedio alcanzan desde 1400 mm en el Lago Chapo (Canutillar) a 200 mm en Cipreses, son completamente utilizadas en la generación hidroeléctrica, porque ocurren con intensidades menores y no desarrollan grandes crecidas,   por lo que  pueden  ser  utilizadas en práctica-

 

 

*     Trabajo parcialmente presentado en el XV Congreso de Ingeniería Hidráulica, Concepción, Noviembre 2001.

1     Ingeniero Civil, U. de Chile. Ph.D. en Meteorología, University of Maryland, U.S.A.  Académico Departamento de  Geofísica, U. de Chile.

2     Ingeniero Civil Electricista, U. de Chile. Sub Gerente Operación, ENDESA S.A.

 
 

 

 

 

 

 


mente su totalidad. Por el contrario, las lluvias de invierno que normalmente vienen asociadas con grandes temporales,  desarrollan crecidas que, dado el escaso volumen de regulación que presenta el sistema hidrológico nacional, tienen que ser vertidas y sólo pueden ser utilizadas en una  fracción menor, con una baja eficiencia precipitación-generación.

 

Por estas razones, modificaciones en la distribución anual de las precipitaciones y en especial la ocurrencia de períodos anormalmente secos en verano, o “sequías de verano” durante años con escasa precipitación invernal, pueden tener un importante impacto en la disponibilidad de agua para la generación hidroeléctrica y de riego. Dentro de este estudio se analizan las condiciones pluviométricas durante los veranos (período no invernal) de los dos años más secos de los últimos 60 años, como fueron 1967 y 1998.

 

 

 

 

 

 

 

 

2.   FUENTES  DE INFORMACIÓN UTILIZADA.

 

Para este estudio se recurrió a diferentes bases de datos meteorológicos pertenecientes a: Codelco-CHILE, Dirección Meteorológica de Chile, Endesa S.A., Reanálisis de NCEP/NCAR NOAA y Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile.

 

3.    RESULTADOS.

 

3.1  Precipitaciones acumuladas durante los veranos de 1968/69 y 1998/99.

 

El verano 1998/99 fue menos lluvioso que el verano de 1968/69. El déficit de precipitaciones se extendió desde la Central Los Molles (IV Región) hasta la Central Canutillar (X Región), siendo la diferencia media entre los dos veranos  de 288 mm (Figura 1). Como referencia, la precipitación media anual en Santiago es de 340 mm.  En términos absolutos este déficit es más marcado en el Lago Chapo (X Región) con más de 800 mm durante el período analizado y cerca de 200 mm en Cipreses y Colbún (Figura 2), siendo mínimo en las cuencas ubicadas al Norte de la VI Región, debido a que en verano en estas regiones no ocurren precipitaciones importantes.

 

Figura 1: Pluviometría en diferentes estaciones (ordenadas de Norte a Sur) durante el verano de 1968/69 (gris claro) y 1998/99 (negro).

 

En términos relativos el déficit fue más acentuado en la Cuenca del Maule, como Colbún y  Cipreses, donde sólo precipitó el 9% y 19% respectivamente de lo precipitado durante el verano 1968/69 (Figura 3), en cuencas donde se localizan las Centrales de Pangue y Canutillar, éste fue inferior al 50% (Figura 3).

 

Figura 2: Diferencia pluviométrica entre los veranos de 1968/69 y 1998/99 en diferentes estaciones (ordenadas de Norte a Sur). Valores positivos indican que las precipitaciones durante el verano 1968/69 superaron a las de 1998/99.

 

 

Figura 3: Comparación porcentual entre las precipitaciones ocurridas durante los veranos de 1968/69 y 1998/99 en diferentes estaciones (ordenadas de Norte a Sur). Se observa un mínimo en las cuencas de la VII Región como Colbún y Cipreses.

 

 

 

3.2. Distribución mensual de las precipitaciones durante los veranos de 1968/69 y 1998/99.

 

La Figura 4 muestra diferencias significativas en la distribución mensual de las precipitaciones entre los dos veranos. Mientras que en el verano 1968/69 las precipitaciones se concentraron durante la primera mitad del período, durante 1998/99 éstas se concentraron mayormente a finales del verano, durante el mes de marzo, desarrollando uno de los veranos más secos del registro  histórico  de  siglo pasado, con condiciones poco favora-


 

Figuras 4: Evolución mensual de las precipitaciones en diferentes cuencas durante los veranos de 1968/69 (línea punteada) y 1998/99 (línea continua).

 


bles, dado que al invierno seco de 1998 le siguieron cinco meses secos; lo opuesto ocurrió durante el año 1968, donde posteriormente al invierno seco le continuaron meses lluviosos, desarrollando una pluviometría más favorable.


 

 


Figura 5: Diferencia pluviométrica entre los veranos de 1968/69 y 1998/99 durante la primera mitad del verano (octubre, noviembre y diciembre, verde) y la segunda mitad del verano (enero, febrero y marzo, rojo), en diferentes cuencas (ordenadas de Norte a Sur). Valores positivos indican que las precipitaciones durante el verano 1968/69 superaron las de 1998/99.

 

3.3. Registro histórico de las precipitaciones durante los veranos entre 1944/45 al 1998/99.

 

La Tabla 1 muestra la precipitación total durante los veranos (octubre a marzo) de 1968/69 y 1998/99 ocurridas durante los últimos 58 veranos en la Zona Sur de Chile, desde 1944/45 a la fecha. El verano 1998/99 se encuentra entre los tres veranos más secos del registro histórico con un período de retorno entre 30 y 60 años. Tal es el caso,  que en dos estaciones como son: Cipreses (VII Región) y Canutillar (X Región), el verano 1998/99 es el más seco que se ha registrado con un período de retorno de 60 años. Lo anterior contrasta con lo ocurrido durante el verano de 1968/69, donde las precipitaciones ocurridas durante este verano fueron cercanas a lo normal, con períodos de retorno entre 2 y 5 años (Tabla 1). Tal es el caso que, en Pangue (IX) las precipitaciones ocurridas durante este verano se encuentran entre los diez veranos más lluviosos de los últimos 60 años del siglo pasado (Tabla 1).

 

3.4.  Déficit en la disponibilidad de energía hidráulica entre  los veranos de 1968/69 y 1998/99.

 

La Tabla 2 muestra el déficit de energía hidráulica bruta disponible entre los veranos de 1968/69 y 1998/99, asociado a la diferencia de precipitaciones entre ambos veranos (Figura 2). El verano 1998/99 fue menos lluvioso que el verano de 1968/69, con aproximadamente 288 mm menos desarrollando un déficit en la energía hidráulica disponible en las principales centrales hidráulicas superior a los 1000 GWh, con valores que van desde los 190 GWh en Canutillar a 120 GWh en Colbún (Tabla 2). Siendo las centrales del Laja las más afectadas con la falta de precipitaciones, alcanzando este déficit aproximadamente los 270 GWh.

 

VERANO

1967/1968

 (mm) años

1998/1999

(mm)  años

CIPRESES

 (223)  2,3

( 20)  60

ABANICO

 (592)  7,0

(171)  30

PANGUE

 (812)  2,2

(223)  30

PTO. MONTT

 (644)  2,4

(413)  20

CANUTILLAR

(1605) 3,2

(755)  60

 

Tabla 1: Precipitaciones (en paréntesis) y períodos de retorno de las precipitaciones ocurridas durante los veranos de 1967/68 y 1998/1999, en diferentes estaciones.

 

 

VERANO

DÉFICIT ENERGÍA

HIDRÁULICA DISPONIBLE

RAPEL

    0 GWh

COLBÚN

120 GWh

PEHUENCHE

100 GWh

LAJA

270 GWh

CIPRESES

135 GWh

PANGUE

160 GWh

PULLINQUE

  45 GWh

PILMAIQUÉN

  55 GWh

CANUTILLAR

190 GWh

 

Tabla 2: Diferencia entre la energía hidráulica disponible de los veranos de 1968/69 y 1998/99.

 

 

3.5. Las causas de las diferencias entre las precipitaciones ocurridas durante los veranos de 1968/69 y 1998/99.

 

La Figura 6 muestra la presión media reducida a nivel del mar (carta de superficie) observada durante la primera mitad del verano de 1968/69. El elemento dominante es la presencia del Anticiclón Semipermanente del Océano Pacífico Sur, éste alcanza los 1034 hPa y su centro se ubica cerca de la latitud 30°S. Durante estos meses, éste ejerce su influencia desde Chiloé a Arica.

 

Durante el período similar en 1998/99, el Anticiclón Semipermanente del Océano Pacífico Sur, se ubica cinco grados más al Sur (35°S) que el verano anterior, frente a la VI y VII Región de Chile, con una  intensidad y área afectada notablemente mayor que en 1968/69 (1036 hPa en su centro), Figura 7.

 

La anormal intensidad y posición del Anticiclón Semipermanente del Océano Pacífico Sur, durante el verano de 1998/99,  fue responsable de la extrema aridez observada durante este período, al desarrollar condiciones de subsidencia anticiclónica sobre la Zona Sur de Chile, generando condiciones estables y secas en la atmósfera media baja, las que inhibieron la generación de precipitaciones, e impidieron el ingreso de los sistemas de mal tiempo a la Zona Sur del país.  Entre otras evidencias, la extrema sequedad del verano de 1998/99, desarrolló una atmósfera extremadamente seca y calurosa, generando las condiciones para la propagación y generación espontánea de incendios forestales del Sur de Chile. Durante este período se pueden mencionar los incendios forestales de la VIII y IX Región.

 

 

 

 

Figura 6: Carta de presiones superficiales media reducida al nivel del mar, durante octubre a diciembre de 1968.

 

 

 

Figura 7: Carta de presiones superficiales media reducida a nivel del mar, durante octubre a diciembre de 1998.

 

 


4.   RESUMEN Y CONCLUSIONES.

 


En este estudio se compara el régimen de precipitaciones ocurrido durante los veranos de 1968/69 y 1998/69 explorando las causas de sus diferencias, las que se pueden resumir como sigue:

 

a)      El verano de 1998/99 fue menos lluvioso que el verano de 1968/69, desde la Central Los Molles (IV Región) hasta la Central Canutillar (X Región), siendo la diferencia media entre los dos veranos de 288 mm. En términos absolutos, este déficit es más acentuado en el Lago Chapo  (X Región) con más de 800 mm durante el período analizado y cerca de 200 mm en Cipreses y Colbún (VII Región). Este déficit en precipitaciones significó más de 1000 GWh de menor disponibilidad de energía hidráulica durante el verano de 1998/89 que durante el verano de 19968/69. En términos relativos, el déficit entre los dos veranos es más acentuado en las centrales de la VII Región, como Colbún y Cipreses, donde sólo precipitó durante el verano de 1998/99, el 9% y 19% respectivamente de lo precipitado durante el verano de 1968/69. Mientras, en centrales como Pangue y Canutillar, la  diferencia fue cercana al 50%.

 

 

 

 

b)      La distribución mensual de las precipitaciones durante los dos veranos muestra diferencias significativas; mientras que, durante el verano de 1968/69 las precipitaciones se concentraron durante la primera mitad del verano (octubre, noviembre y diciembre). Durante el verano de 1998/99 éstas se concentraron a finales del verano (enero, febrero y marzo), desarrollando uno de los veranos más secos del registro histórico.

 

La distribución mensual de las lluvias durante el verano de 1998/99 fue poco favorable para la hidrología, dado que éstas sólo ocurrieron a fines de la temporada de verano (marzo de 1999), desarrollándose una secuencia de cinco meses anormalmente  secos.

 

c)      El verano de 1998/99 se encuentra entre los tres más secos de los últimos 58 años; en oposición, la precipitación ocurrida durante el verano de 1968/69 superó largamente el valor medio de un verano normal.

 

Al invierno seco de 1968 le siguió un verano lluvioso. Lo opuesto ocurrió durante el año 1998, donde posteriormente al invierno seco de 1998 le continuó uno de los veranos más secos del registro histórico.

 

d)      Las diferencias entre las condiciones sinópticas imperantes durante los dos veranos analizados, permiten explicar las diferencias en precipitaciones observadas. Durante el verano de 1998/99 se presentaron condiciones anticiclónicas anormalmente intensas, impidiendo el paso de sistemas de mal tiempo a la Zona Sur del país, desarrollando condiciones extremadamente secas y calurosas, principalmente en las Regiones VII y VIII.

 

 

 

 

AGRADECIMIENTOS.

 

Este Proyecto contó con el financiamiento de los Proyectos FONDECYT 1970507-1997, ENDESA CIC 1913-5 y FONDEF 97-2028.

 

 

 

REFERENCIAS.

 

Vergara, J., 1997: Pronóstico Numérico del tiempo con fines hidrológicos: Resultados preliminares, XIII Congreso Chileno de Ingeniería Hidráulica, Desastres Naturales: Impacto en los Recursos Hídricos y Obras Hidráulicas, Santiago, 22, 23 y  24 de octubre de 1997. 139-150.

                                            

Vergara, J., 1998: Pronóstico del tiempo aplicado al sector hidroeléctrico chileno, Seminario Latino-Americano Sobre los Impacto de El Nino/La Nina na Geasto de Recursos Hídricos em Sistemas Hidroeléctricos,  14 páginas.

 

Vergara, J., 1999: Anuario nivometeorológico Lagunitas-1998: CODELCO-CHILE, CD-ROM.