ALAIC'2000
Señalaremos brevemente en este trabajo los pasos seguidos para establecer las bases del diseño de lo que habría de ser el nuevo medio informativo -periodístico- en un entorno teleinformático multimedial de permanente actualización como es la Worl Wide Web. En razón de las limitaciones de espacio y para facilitar la lectura, obviaremos los tecnicismos propios de un trabajo que se basó en la metodología del análisis de sistemas.
Esto obliga a considerar críticamente los "materiales" (mensajes) actuales y hace aconsejable crear nuevos recursos -eventualmente más complejos en su producción- que faciliten la integración de la información a los conocimientos ya adquiridos, condición esencial para su comprensión y memorización. Cumplir adecuadamente esta condición obliga a considerar siempre una multiplicidad de "vías de acceso" y de interrelaciones entre las unidades de información que conformen el discurso periodístico, como son los relatos de las "noticias", los datos y comentarios que permiten contextualizarlas, y -así también- los correspondientes "registros" en las bases de datos en que se conserven.
"1. Un amplio cuerpo de información es organizado en numerosos fragmentos.
2. Los fragmentos se relacionan unos con otros.
3. Los usuarios sólo necesitan una pequeña fracción cada vez.
4. La aplicación es basada en computadores." (Maurer, p. 24)
Como se puede observar, estas condiciones corresponden perfectamente a lo que ocurre con la información periodística, razón por la cual la modalidad hipermedial ha de ser considerada como altamente apropiada para este tipo de comunicación de conocimientos. En cierto sentido el diario tradicional tiene acostumbrado a su lector a la fragmentación y a la inconexión de sus contenidos. Pero no facilita, como el hipertexto, el que el lector construya él mismo un discurso coherente pasando de una unidad de información ("nota", "crónica" o "columna") a otra.
El hipertexto aporta una óptima solución al problema de la fragmentación típico del diario que expone un gran número de noticias, las que no sólo están -en la mayoría de los casos- desvinculadas entre sí, lo cual es propio de la naturaleza misma de los hechos y de la enorma cantidad de temáticas y situaciones en que pueden ocurrir, sino también desvinculadas de su contexto socio-geográfico e histórico (que se da por conocido del lector). En un mundo más globalizado, como el de Internet, ésto se transforma en un enorme inconveniente para los lectores de otras regiones del planeta.
El hipertexto permite subsanar este problema, facilitando la creación de los vínculos que faltan en el periódico impreso y permitiendo, así, una fácil navegación entre los contenidos, basada en "apuntar y hacer «clic»" (point and clic). El verdadero hiperinformativo debería permitir, no sólo el "cambiar de tema" en el momento deseado, sino construir un discurso coherente en torno a un tema único, reconstruyendo -por ejemplo- una secuencia histórica y su contexto (¿Qué es lo que ha ocurrido con anterioridad y explica lo que ocurre hoy?), situando los actores (¿Quién es Fulano de Tal?) y los lugares en que se desarrolla la acción (¿Dónde está Chechenia? ¿Cuál -o por qué- es su conflicto con Rusia?).
A diferencia de lo que ocurre hoy, la búsqueda de información debería ser cosa fácil, sea "surfeando" (pasando rápidamente de una página a otra), visualizando (pasando de vínculo en vínculo leyendo los contenidos), "curioseando" al azar, o bien buscando alguna información específica mediante una formula ingresada en un "motor de búsqueda". Para ello es necesario instalar nuevas aplicaciones -más eficientes- en los servidores, incluir información propia de las técnicas documentales en el encabezamiento de los documentos y perfeccionar muchísimo los sistemas de integración de hipervínculos y la coordinación de bases de datos con diferentes estructuras y contenidos (tema que tratamos más adelante).
La "forma hipermedial" no tiene principio ni fín y no se ajusta a la tradicional secuencialidad del relato literario (Cfr. Landow). Pero no por ello constituye una modalidad que nos sea totalmente extraña. Es en realidad un formato que ya encontramos cuando analizamos la estructura de la memoria humana, y un sistema informático hipermedial debería reflejar esta estructura y permitir al usuario proceder con él del mismo modo que procedería con su propia memoria. Ésta se ajusta, en esencia, a dos formas de operar y de registro de la información (conocimiento): la forma episódica y la forma semántica.
La Memoria Episódica opera con "atributos" básicos que permanecen siempre vinculados a un núcleo que identifica la "Acción": todo acontecimiento ocurre en un determinado momento y un determinado lugar (atributos "situacionales"); y todo acontecimiento puede ser real (verdadero) o imaginario (como los que se cuentan en las novelas), por lo cual cobra importancia el atributo de "veracidad". (Ver Ejemplo en Anexo 1).
También existen otros atributos variables (que pueden estar o no estar, según el tipo de hecho) como el actor o causante, el instrumento, las consecuencias, etc. Pero, además, los acontecimientos no son aislados: constituyen secuencias o cadenas de hechos sucesivos, sea porque constituyen conjuntos típicos de ciertas conductas (por ej.: El candidato llega, avanza saludando a la gente, sube al podio, hace su discurso, baja ... se va a otro lugar ...), sea porque tienen una causa y les siguen efectos que se extienden en el tiempo (p.ej.: el desplazamiento de las placas tectónicas causa los terremotos; éstos causan pérdida de vidas humanas, destrucción de edificios, etc.).
Estas secuencias quedan archivada en la memoria episódica, tanto para los casos concretos como en forma de modelo general, es decir de "categorías episódicas" ("lo que suele ocurrir" o "los procedimientos de rigor" propios de ciertos "tipos" de situaciones). Pero, además, del análisis de la secuencia de acontecimientos se deducen nuevas relaciones, especialmente de identidad: todo ocurre en un mismo lugar (por ejemplo), con un actor principal (p.ej. el candiato presidencial), que desarrolla varias acciones (repite el mismo "ritual" en cada ciudad que visita), que involucran las mismas u otras personas (su comitiva es la misma o cambia, los lugareños o destinatarios de sus discursos son otros; repite o cambia de tema, etc.), etc. Esto también se registra y podrá ser utilizado posteriormente.
Pero "conocer" los hechos supone comprender todos estos elementos que se combinan en una experiencia determinada. "Conocer" algo significa habitualmente tres cosas:
Así, por ejemplo, (ver "Mapa semántico" en el Anexo 1) una "Campaña política (o electoral)" forma parte de un proceso más amplio que podemos llamar "Elecciones". Este concepto, a su vez, en un sistema jerárquico, puede ser clasificado en las formas de "Acceso al poder", concepto que pertenece a su vez al área de la "Política". En este caso, por ejemplo, "Acceso al poder" constituye el concepto genérico o "clase" (ascendiendo en jerarquía), del cual depende "Elección" (término específico, descendiendo en jerarquía), y "Elección" es, a su vez, un concepto genérico que incluye -entre otros- (como específico) "Campaña política". Obviamente se podrían elegir otros términos -y la memoria humana registra las equivalencias- pero la estructura jerárquica es una forma aparentemente inscrita en nuestros genes.
Así aparecen tres relaciones básicas, a partir de las cuales se estructura la memoria semántica:
Pero hay que añadir que sabemos mucho más cosas sobre las "Elecciones" (otras "propiedades"), por lo cual la red semántica se hace más compleja y -también- las propiedades pueden especificarse más y ser tratadas como conceptos, con su propia secuencia jerárquica, en otra "clase" del "universo semántico", por lo cual las relaciones de todo orden se siguen multiplicando.
Aunque una representación gráfica de esta estructura puede resultar más y más compleja, nuestra mente maneja con suma facilidad una multitud de categorías, ejemplos y relaciones, que podemos evocar e incluir -si lo queremos- o dejar a nivel implícito. Y no sólo podemos agregar elementos en un determinado esquema categorial (Que se piense, por ejemplo, cómo agregar un plebiscito en el esquema antes señalado) sino que podemos definir otras categorías, que se entrecrucen con las anteriores: el sistema no es bi- ni tri-dimensional, sino multi-dimensional. Ello explica, por ejemplo, que los sistemas de descriptores ("tesauros" y clasificaciones) utilizados en las bibliotecas puedan variar enormemente entre una y otra institución -y nunca rinden cuenta de todas las interrelaciones-, pero no nos impiden buscar -y encontrar- lo que necesitemos. También permite que diversas personas expliquen o definan un mismo objeto o hecho de diferentes maneras y que esta diversidad -a no ser que sea contradictoria- pueda facilitar aún más la comprensión.
Finalmente, hay que recordar que la estructura episódica y la estructura semántica se conectan entre sí. En nuestro ejemplo, una campaña electoral corresponde a diversos candidatos, los cuales tienen asesores, jefes de campaña, familia (que no habíamos anotado y deberían agregarse en el mapa) y que realizan las diversas acciones que hemos mencionadas (y otras más, como definir estrategias, hacer visitas puerta a puerta, comer con representantes de la comunidad, etc.). Así se van formando redes de enorme complejidad, conectadas entre sí tanto por la secuencia temporal como por la identidad de componentes (como el personaje-actor) y por las relaciones de propiedad y de clase. Ya a este nivel se hace imposible representarlo gráficamente en forma exhaustiva e inteligible a la vez.
La íntima asociación entre la memoria semántica y la memoria episódica (con su sistema secuencial que "suma" acontecimientos) instituye los fundamentos para las operaciones mentales al mismo tiempo que recoge el producto de éstas (bajo la forma de la diversificación de las relaciones entre los "datos"). Este modelo -de interrelación de dos sistemas- es el que debería presidir al diseño de las estructuras de las bases de datos y de los vínculos que sustenten una publicación hipermedial como el hiperinformativo, en que el aspecto episódico predomina pero difícilmente cobra pleno sentido si no lo respalda un sistema semántico eficiente.
La información periodística es una información compleja, en la cual intervienen y se mezclan distintas escalas de tiempo:
Pero las condiciones del lector, en un mundo telemáticamente interconectado, cambian. El contexto y el conocimiento del lector -del que tiene o tendrá pronto acceso a los nuevos hipermedios, que son los que nos interesan aquí,- no es el mismo, ni probablemente próximo, al del reportero. El reportero, al dar por conocido el contexto local, escribe -en la mayoría de los casos- para un destinatario local, en un medio de difusión también de alcance limitado, mucho más que la Internet. Y ésto es válido a pesar de que lo que escribe se publique hoy, por ejemplo, en la World Wide Web, porque se publica una copia del material impreso, de uso local. Pero ¿podrá un lector de Shangai entender lo que se publica en Santiago? Aunque domine el idioma, aunque tenga eventualmente raíces en el país donde se elabora la información diaria, si no puede seguir en forma permanente el desarrollo, la evolución -los ciclos temporales- del contexto, estará perdido: no será capaz de construir "mapas mentales" comprensivos de lo que está pasando.
Cuando uno ha vivido numerosos años lejos de su patria, ni el diario impreso de ésta ni su versión en Internet logran cobrar pleno significado. Uno se siente perdido y renuncia frecuentemente a tratar de comprender. Pero, en sistemas como los hipermedios en red, no hay razón alguna para que esta situación no cambie radicalmente. Toda la información necesaria existe (en el Centro de Documentación del diario) pero, hoy, resulta inaccesible. Podemos transformar esta documentación en una verdadera "base de conocimientos" conectada a la red, explorable, y -con ello- nuestro lector del otro extremo del mundo podrá seguir las pistas que desee, navegar todo lo necesario para reconstruir el contexto que le falta y, así, situar y comprender los hechos de hoy, que solo podían decodificar los lectores "locales". Si ésto significa proceder de una manera diferente a la tradicional, hagámoslo: nadie impide que un medio de comunicación se transforme en otro. ¡La radio cambió el diario; la televisión cambió la radio; Internet puede cambiar los medios existentes y ser fuente de uno nuevo! Nos interpela para configurar de una nueva manera los contenidos, introduciendo nuevas formas de organización de la información y del trabajo de procesamiento de la misma.
Obviamente el nuevo "hiperdiario" -o mejor dicho "hiperinformativo", ya que no sigue ligado al ciclo diario de impresión-, en cuanto empresa de comunicación, deberá contar con la infraestructura informática requerida para que su información pueda ser recogida, conservada y publicada por medios digitales (informáticos). En este sentido muchas empresas de hoy ya cuentan con la infraestructura requerida: sistemas centrales, computadores en red para periodistas, servidor de Web. Lo que, más probablemente, estará fallando es el sistema de documentación y su inserción -interactiva- en el proceso de "emisión", lo cual es un factor clave en la "hipermediatización" de la empresa.
Si bien en los Estados Unidos la informatización de los centros de documentación de los medios de prensa se inició en los años setenta, en Europa empezó a mediados de los ochenta. En los medios de alcance nacional de América Latina ha sido posterior y aún existen medios locales que no cuentan con ello. Sin embargo, gracias a la evolución de los sistemas de compresión de datos y el abaratamiento de los soportes magnéticos, hoy muchos medios cuentan con bases de datos donde se conservan copias de lo publicado (es decir, esencialmente, el "archivo de crónica") las que se mantienen accesibles, al menos internamente, entre algunos días y algunos meses. Esto corresponde, como lo hemos visto, apenas a una parte -generalmente lineal y muy poco intervinculada- de la "memoria episódica" del medio de prensa. Para el adecuado desarrollo de un hiperinformativo, sin embargo se necesita mucho más.
Abordar adecuadamente la informatización de la documentación periodística -en una perspectiva hipermedial- no es un problema trivial, como lo hacen pensar algunas veces vendedores de software. Lo más común es encontrarse con ofertas de un tipo de sofware que retoma el texto destinado a la impresión, lo filtra y lo archiva "full text" en forma de fichas (registros), ofreciendo a la vez algunas facilidades de clasificación como la anotación de la fecha de publicación, la extracción del título y la posibilidad de agregar descriptores del contenido. Esta forma de trabajar parece bastante común en el hemisferio norte y la hemos visto también en algunos de nuestros países, pero las bases de datos de este tipo no permiten responder a preguntas precisas como "¿Qué dijo Fulano acerca de tal tema?", pregunta típica de un periodista del sector político o de un futuro elector que deseara conocer mejor el pensamiento de los candidatos. Tampoco llevan a la correcta implantación de un verdadero SISTEMA documental, el cual se compone necesariamente de múltiples archivos que se complementen mútuamente. Típico error sistémico sería por ejemplo la ausencia de un Archivo Biográfico computarizado y simultáneamente accesible, lo cual podría obligar a leer numerosos registros de un archivo "full text" de crónicas para reconstruir el currículum de algún personaje público.
Esto lleva por lo tanto a señalar dos condiciones básicas a tener presentes para informatizar la documentación periodística con miras a la producción de un hiperinformativo:
¡Este es justamente el principio que infringen los modelos no-analíticos: al invertir muy poco tiempo para confeccionar los registros (especialmente cuando se hace automáticamente a partir -y después- de la publicación), se pierde gran cantidad de tiempo en la recuperación y se desalienta a los usuarios debido a la cantidad de ruido informativo que se genera (registros que no responden a las preguntas que guían la búsqueda).
Pero los modelos analíticos tienen además otras ventajas, muy importantes hoy. Permiten ligar el ingreso de información con nuevas formas de salida de la misma. En efecto, cuando se cuenta con múltiples atributos (como por ejemplo el nombre del "actor" de un hecho noticioso, el nombre de la institución a la cual pertenece, el tipo de acción y la temática correspondiente, etc.) se pueden generar conjuntos significativos y estadísticas tales como "quiénes han hecho alguna declaración sobre tal tema, con qué frecuencia, durante tal o cual período"). El trabajo interpretativo del periodista se ve grandemente facilitado. Si el mismo proceso selectivo está al alcance del lector, podrá construir su propio "discurso" acerca del tema que le interese, lo cual es la finalidad y característica esencial del sistema hipertextual.
Paralelamente, es posible instalar un sistema de diseminación de información (como se explica más adelante), permitiendo así un sistema de "diario a la carta", en que los suscriptores reciban boletines personalizados, de acuerdo a sus intereses particulares, cosa plenamente ajustada a un espíritu de real servicio, a través de una red.
No tenemos aquí espacio suficiente para detallar las características y forma de operar de un verdadero sistema documental periodístico (El lector puede consultar nuestro libro "Documentación Periodística" o nuestro artículo "El archivo inteligente"). Sin embargo hemos de recalcar que para ser tal, dicho sistema debe estructurarse en forma de "espacio de información" multi-dimensional, compuesto necesariamente de bases de datos relacionales, las que han de permitir diversas formas de lectura y combinación de las informaciones que contienen. Como ya señalado, estas bases de datos han de definirse y estructurarse de acuerdo a la naturaleza de los referentes que representan y de los atributos que los describen. Es así como habrá, por ejemplo, archivos de crónica (relatos de hechos noticiosos), de biografías, de descripciones de instituciones, etc., así como formatos de registros diversos (textos, fotografías, secuencias de audio y video), todos ellos integrados mediante sistemas informáticos que permitan una conservación masiva y dúctil. En este sentido, parece indispensable contar con archivos del tipo relacional y orientadoS a objetos, basados en un sistema de gestión como los llamados "servidores universales", que permiten las intervinculaciones y la utilización en web.
El mayor poder de un sistema documental computarizado como el requerido para un hiperinformativo consiste en la posibilidad de hacer llegar regularmente a los usuarios habituales una selección de informaciones que responda a sus intereses específicos. Esto es lo que se entiende por proceso de diseminación. Implica la existencia de un archivo con datos acerca de los usuarios habituales: su identificación (típicamente "login" y "password") y especialmente la descripción de la información que les interesa, en el mismo lenguaje documental que se utiliza para describir los referentes. Las variables de "descripción", por lo tanto, han de ser atributos comunes a los archivos de datos sobre referentes (particularmente el archivo de crónica) y sobre usuarios. En este caso, con un sistema de gestión relacional, es factible automatizar la comparación (referentes/noticias que pueden interesar ciertas personas) y extraer los registros que se envíen automáticamente a los interesados.
El proceso tradicional de obtención y publicación de información consiste en recopilar, procesar (redactar), luego publicar y -sólo después- traspasar al Centro de Documentación. En este caso se produce una peligrosa duplicación del trabajo. En efecto, un documentalista ha de informarse a través de la lectura (no del contacto directo con la fuente), interpretarla, analizarla y redactarla nuevamente -o reestructurarla- en la forma "canónica" exigida por el sistema (en el entendido de que usamos un sistema analítico). De este modo, se está alargando inútilmente la cadena de procesamiento y acceso a la información, aumentando la cantidad de factores que pueden generar incomprensión o tergiversación en la entrega al destinatario o cliente final.
Se reduce drásticamente este efecto pernicioso a la vez que se acelera el proceso de acumulación-difusión desde el momento en que se cuenta con un sistema accesible en red de bases de datos relacionales orientadas a objetos, haciendo que la recopilación/redacción inicial se transforme en proceso de captura de datos y conservación inmediata en la memoria del sistema. En otras palabras, el periodista -que sabe mejor que nadie lo que ocurre-, desde su computador (que puede ser un portátil conectado remotamente a su empresa, desde el mismo "lugar de los hechos") llena un registro de la base de datos con toda la información pertinente, incluídos los datos analíticos. Le ayudará un sistema de formulario con diversas opciones o menús consultables, que no le demandará más tiempo que el habitual para redactar su nota (ejemplo de formulario en el Anexo 2).
En el mismo instante en que se terminan de redactar estos datos, podrían quedar publicados y disponibles por web, para cualquier cliente. Admitamos que un Editor debe revisar lo hecho: el registro nuevo aparecerá en el computador de éste y, una vez que marque su aprobación -con un 'clic' en el botón apropiado- se hará efectiva la publicación en la red. Procesos preprogramados podrán insertar en forma automática los hipervínculos que correspondan (por ejemplo en torno a los nombres de personas y de lugares) para permitir a los lectores acceder a la información contextual correspondiente, que se encuentre en otras bases de datos del sistema. En pocos minutos, y ya no en horas, la noticia estará a disposición de todos, integrada a su contexto gracias a los hipervínculos y al acceso al conjunto del sistema documental.
Si se desea aún generar un diario impreso, nada ha cambiado: los titulares y el texto de desarrollo son transferidos al diagramador, que hará lo necesario para preparar las páginas en la forma tradicional.
En un hipermedio destinado principalmente a suscriptores, la portada podría contener no sólo los principales titulares del día, sino también un formulario para que el cliente digite su identificación y obtenga de este modo una selección de contenidos de acuerdo a sus preferencias (Esto, incluso, puede ser evitado a través de la identificación mediante "cookie"). De este modo, el "vitrineo" de titulares se reduce o incluso desaparece, pero se pueden ofrecer muchas informaciones que no aparecerían en el medio impreso por falta de espacio o de relevancia para el público mayoritario. Así se podría lograr una reducción del vacío informativo y un aumento de satisfacción de los clientes.
El flujo de operaciones, para el cliente, se grafica a continuación (Figura HD-1). En un diario electrónico común, la no existencia de un registro de perfiles de selección obliga al lector a la lectura de los titulares generales, al "paseo" eventual por diversas secciones (para ver titulares más específicos) y, con ello, al llamado "vitrineo" o web surfing antes de poder llegar a los artículos que realmente responden a sus intereses. En el gráfico de nuestro sistema, se observa cómo el "vitrineo" puede ser obviado cuando se cuenta con un "Archivo de diseminación" que contiene el registro previo del "perfil de selección" que corresponda a los intereses de un determinado cliente. En efecto, al conectarse e identificarse éste, opera -en forma invisible para el cliente- el proceso de consulta al archivo de diseminación y la consecuente extracción de los titulares que corresponden al perfil personal, para que sean éstos los que aparezcan en la portada recibida por el lector.
Esto no impide que se puedan incluir en dicha portada otros titulares -y, en ningún caso, excluye el menú de acceso a otras secciones-, lo cual dependerá de una definición de una política de difusión propia del medio. En efecto no se trata de negar el acceso del lector al resto de las noticias, ni tampoco -por ejemplo- de mantenerlo en la ignorancia de hechos imprevistos que pueden ser de inmensa importancia para la sociedad en su totalidad y acerca de los cuales podría ser conveniente llamar su atención.

A partir de la selección personalizada de titulares, el cliente podrá pasar a la lectura de los correspondientes artículos, para cuya interpretación deberá poder contar con el apropiado "contexto de comprensión". La fuente principal de éste es su propia "base de conocimientos", constituída por las informaciones que memorizó con anterioridad. Pero, en caso de que ésta sea insuficiente, es fundamental que pueda complementarla "navegando" por el sistema documental del mismo hiperinformativo. Por lo tanto la "Lectura de artículos" y los "Apuntes" señalados en el gráfico no se refieren exclusivamente a los registros directamente asociados a los titulares, sino a toda la navegación que el lector pueda requerir para comprender éstos y ampliar, en consecuencia, su "base de conocimientos". Así, la "base de conocimientos" y el "contexto de comprensión" son a la vez condicionantes y productos que se enriquecen con la lectura.
Estimamos conveniente que la portada, para los usuarios registrados, recuerde a a cada uno el perfil de selección de noticias utulizado, permita modificar éste en cualquier instante y ajustar dinámicamente la respuesta, sin más demora que la típica de la conexión por web. Para los lectores ocasionales se podrá mantener una portada general, con titulares seleccionados por el editor. No debería haber mecanismo para impedir a dichos lectores navegar por los datos contextuales a partir de tales titulares (lo cual cumpliría una función publicitaria del medio). Así, habría un "guión" común rutinario muy simple para todo lector: mirar la página recibida; analizar/memorizar los contenidos de interés; seleccionar ancla o botón y pasar a otra página.
En el Anexo 2 mostramos un posible formulario de ingreso de datos, el que sería completado -para cada hecho noticioso- por el periodista a cargo. Luego, mostramos otro par de páginas, vistas éstas por el cliente: primero su portada personalizada, con su "perfil de búsqueda" (que podría modificar en cualquier momento y que podría detallarse aún mejor) y luego, adjuntamos la parte superior de una página con una noticia del ámbito político de su interés que corresponden para ese día, marcando los hipervínculos que le permitiría obtener más información contextual (datos de las personas nombradas, sobre el lugar, sobre el período electoral, etc.). También se puede pensar que, debajo de ese texto (o insertado en él) podría incluirse una ilustración (foto o audio de la declaración del personaje político aludido).
"El computador ha contribuido ciertamente a forzar la necesidad de reconsiderar los modelos teóricos de la representación en general y de la representación icónica en particular. [. . .]
La noción del computador como metamedium resulta útil para denotar la capacidad del medio para, por un lado, volver a poner en juego la reflexión sobre los demás media tecnológicos (en particular los audiovisuales), y, por otro, para realizar síntesis con los mismos medios, cuyo estatuto puede ser radicalmente modificado por la integración con la informática y -en este caso- por la total digitalización progresiva de la señal." (Colombo,"La comunicación sintética", pp.236-237)
HECHO REFERENCIADO:("Tesauro de descriptores" periodístico) El día DD-MM-AA, en un discurso ante pequeños mineros reunidos en Copiapó, el candidato de la Concertación [a la Presidencia de la República], R.Lagos, da a conocer su futuro programa de gobierno para enfrentar la cesantía en ese sector.
ACTOR:
Candidato < Elección < Acceso al poder < Política
Candidato < Actor político < Partido político < ...
ACCION:
Declaración < Difusión < Comunicación social
Campaña política < Elección < Acceso al poder < Política
Propaganda política < Propaganda < Comunicación social
TEMA:
Desempleo < Empleo < Trabajo < Economía
Desempleo < Problema social < Sociedad < Sociología
Política de empleo < Política laboral < Programa político
DESTINATARIOS:
Electores < Elección < Acceso al poder < Política
INSTRUMENTO:
Discurso < Difusión < Comunicación social
(Es fácil imaginar lo complejo que sería graficar la totalidad de los descriptores y sus interrelaciones, a pesar de la facilidad con la cual podemos "navegar" mentalmente por ellos).